

Las simulaciones están diseñadas para hacer que los participantes se enfrenten a situaciones reales que pueden ocurrir dentro de las empresas.
Los participantes tomarán las decisiones que consideren oportunas y de acuerdo a sus intereses. Nada es totalmente blanco o negro, por lo que ninguna decisión es mejor que otra.
Por lo tanto, el impacto de los casos (incidentes) en los resultados de los participantes será relativamente bajo y esto no debería cambiar su posición en el podium de la simulación.