En el escenario estándar, la demanda del mercado está predefinida para cada año de simulación. Sin embargo, los instructores tienen la posibilidad de ajustar esta demanda en función de los objetivos de su curso.
- Aumento de la demanda: El estímulo de la demanda puede tener un impacto positivo en toda la industria, aliviando a las empresas en dificultades y motivando a los participantes a mejorar su rendimiento.
- Disminución de la demanda: Por el contrario, la reducción de la demanda puede introducir nuevos retos, lo que anima a los participantes a adaptar sus estrategias y a pensar de forma más crítica.
El ajuste de la demanda le permite personalizar la experiencia de simulación, tanto si su objetivo es apoyar a los participantes como si es presentarles retos más complejos.